Había una vez, en un pequeño pueblo anidado entre los bosques susurrantes y las colinas de Argentina, una leyenda que los ancianos solían contar.
Hablaban del Lobizón, una criatura de la noche que una vez fue hombre pero que está maldita para vagar por la tierra bajo la pálida luz de la luna llena. Y esta noche, querido mío, bajo el resplandor de la luna fuera de tu ventana, compartiré contigo la historia del Lobizón, tal como me la contaron cuando tenía más o menos tu edad.
